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Miles de migrantes que ingresaron a pie al este de Guatemala, en su viaje desde Honduras hacia Estados Unidos, fueron frenados este domingo por la Policía, que les lanzó gas lacrimógeno, y por militares que aporrearon a quienes insistían en avanzar por la fuerza.

Las fuerzas de seguridad cercaron a los migrantes en una carretera del poblado de Vado Hondo, en el departamento de Chiquimula, frontera con Honduras. Según cifras de la Policía, hasta este lugar han llegado al menos 6,000 de las 9,000 personas que se estima que ingresaron a Guatemala.

Las detonaciones ensordecedoras de los disparos de gas y el humo hicieron que miles retrocedieran en la carretera, mientras otros buscaban refugio en unas montañas. En su huida algunos dejaron caer sus pertenencias, en tanto, quienes insistieron en quebrar el cerco fueron aporreados.

Una funcionaria de Salud de la región, que no se identificó, detalló que hay varios lesionados por los golpes recibidos. A diferencia del viernes, cuando la Policía iba desarmada y no contuvo el ingreso de la caravana por el paso fronterizo de El Florido, en esta ocasión un grupo portaba armas de fuego.

No van a pasar

“Aquí está el grueso de la caravana” y “no los dejaremos pasar”, dijo a la AFP un oficial de la Policía.

Desde la noche del sábado los migrantes están varados en este punto estratégico pues es difícil continuar el rumbo por otro lado, debido a la accidentada geografía del lugar. Los hondureños aseguran que buscan escapar de la pobreza, la violencia, el desempleo, falta de educación y salud, lo que se agravó con la pandemia del covid-19 y el azote de dos huracanes en noviembre.

La caravana también está alentada por la esperanza de una posible flexibilización de las políticas migratorias en Estados Unidos, cuando el presidente electo, Joe Biden, asuma el próximo 20 de enero.

Pero Washington ya descartó la posibilidad. “No pierdan su tiempo y dinero y no arriesguen su seguridad y salud. Es un viaje mortal”, precisó el comisionado interino de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), Mark A. Morgan.

El propio Trump extendió el viernes la “emergencia nacional” en la frontera con México, impuesta por primera vez en febrero de 2019 para desbloquear fondos y construir su tan anunciado muro.

“No tienen corazón”

Dixón Vázquez, de 29 años, hondureño originario de Lima, Cortez, suplicó a las autoridades guatemaltecas que los dejaran seguir en la ruta.

“No tienen corazón, estamos arriesgando la vida, no hay trabajo en Honduras, sobre todo después de los dos ciclones y la pandemia”, comenta.

“Vamos a aguantar hasta que nos dejen continuar, solo que nos den paso porque no nos vamos a quedar en Guatemala, nuestra meta es llegar a Estados Unidos”, afirma Vázquez, que dice que dejó a su esposa en Honduras.

El joven se va de Honduras pero aún la lleva puesta en la piel. Viste la camiseta del Olimpia, un popular equipo de su país, cuenta que el agro se quedó sin trabajo porque los campos de banano se perdieron con los huracanes.

En tanto, los jóvenes esposos Víctor Clemente, de 19 años, y Gisela Orellana, de 16, dicen a la AFP que decidieron dejar San Pedro Sula, en el norte de Honduras, porque la mitad de esa región económica quedó afectada por las tormentas y la pandemia.

Tras apenas seis meses de casados, Víctor dicen que quieren llegar “al norte” (Estados Unidos), porque “no tienen nada qué hacer” en su tierra natal.

Algunos regresan

“No van a poder pasar”, advirtió el sábado el director general de Migración guatemalteca, Guillermo Díaz, que lamentó que se expongan a niños y ancianos en la marcha y exhortó a los migrantes al retorno voluntario.

Según el último reporte de Migración, cerca de un millar de personas ya habían sido devueltas a la frontera, entre ellas 163 niños.

El gobierno de Guatemala recriminó a Honduras la “transgresión” de su soberanía nacional, y le pidió “contener la salida masiva de sus habitantes”.

En octubre, Guatemala devolvió una caravana con 4,000 personas bajo el argumento del riesgo de contagios de covid-19 y recordando que el país promueve una migración legal.

En esta ocasión, la mayoría partió la madrugada del viernes desde la estación de buses de San Pedro Sula, habitual lugar de salida de las caravanas de migrantes. Casi todos van a pie y algunos piden un “aventón”.

Si logra recorrer 450 km por Guatemala, el grueso de la caravana intentará luego entrar por el paso fronterizo de Tecún Umán (suroeste) a México, que ya blindó su frontera.

Más de una docena de caravanas, algunas con miles de migrantes, han salido de Honduras desde octubre de 2018 rumbo a Estados Unidos, pero la mayoría ha fracasado

La Prensa

El Congreso de Estados Unidos ratificó este jueves al demócrata Joe Biden como el ganador de las elecciones presidenciales, horas después de que violentos manifestantes irrumpieran en el Capitolio en un intento de revertir el resultado de los comicios, socavar la democracia del país y permitir que el republicano Donald Trump siguiera en la Casa Blanca.

El vicepresidente republicano Mike Pence certificó el voto de 306 grandes electores a favor del candidato demócrata, frente a los 232 logrados por Trump.

Luego del caos sembrado el miércoles por los partidarios del mandatario saliente durante horas hasta ser desalojados por la policía, los legisladores resolvieron continuar la noche del miércoles con el proceso de validación de las elecciones, en una muestra para el país y el mundo de su compromiso con la voluntad de los votantes y una transferencia pacífica del poder.

El proceso se realizó con la nación en alerta y la ciudad de Washington bajo un inusual toque de queda decretado tras los disturbios.

Trump, quien se ha negado a aceptar su derrota, dijo en un comunicado inmediatamente posterior a la votación que habrá una transición ordenada el día de la asunción de Biden, el 20 de enero.

"Aunque estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de estas elecciones y los hechos me apoyan, habrá una transición en orden el 20 de enero", dijo en un comunicado, informó la agencia de noticias AFP. "Esto representa el fin de uno de los mejores primeros mandatos presidenciales y es solo el inicio de nuestra lucha para devolver a Estados Unidos su grandeza", agregó.

La ratificación llegó luego de una jornada con pocos precedentes en la historia política de Estados Unidos, con el Capitolio asediado por los partidarios de Trump y los legisladores buscando refugio bajo escritorios y protegidos con máscaras antigás mientras la policía trataba de erigir barricadas en torno al edifico del Congreso.

Una mujer murió tras recibir un disparo en el pecho dentro del Capitolio.

El presidente saliente envalentonó a sus seguidores horas antes de la violencia con un acto matutino fuera de la Casa Blanca donde los urgió a marchar hacia el Capitolio
La protesta fue convocada y alentada por el propio Trump, quien desde hace semanas lanza denuncias falsas sobre la transparencia de las elecciones del 3 de noviembre, en las que fue vencido por Biden.

La sesión ya era extraordinaria por el hecho de que varios legisladores republicanos estaban presentando objeciones a los resultados cuando el procedimiento tuvo que ser interrumpido por la irrupción violenta de los partidarios de Trump.

Tanto las protestas como las objeciones de legisladores republicanos constituyeron un desafío impensable a los principios democráticos y desnudaron las profundas divisiones en Estados Unidos, que se agravaron de manera dramática durante los cuatro años de Trump en la Casa Blanca.

El Congreso volvió a sesionar al caer la noche, en medio de condenas a las protestas de legisladores de ambos partidos y con la determinación de certificar el triunfo de Biden, así llevara toda la noche.

Pence reabrió el procedimiento en el Senado dirigiéndose directamente a los manifestantes: "Ustedes no ganaron", dijo.

El líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, dijo que la "insurrección fallida" dejó en evidencia el deber del Congreso de confirmar la victoria de Biden.

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, dijo que el Congreso debía mostrar al mundo "de qué está hecho Estados Unidos" y completar su trabajo de certificación.

El presidente saliente envalentonó a sus seguidores horas antes de la violencia con un acto matutino fuera de la Casa Blanca donde los urgió a marchar hacia el Capitolio.

A pedido de sus asesores y desde el Salón Oval de la Casa Blanca, Trump emitió un par de tuits y grabó un video en el que pedía a los manifestantes "ir a casa en paz", aunque también apoyaba su causa.

Horas después, Twitter bloqueó por primera vez su cuenta, le exigió que borrara tuits justificando la violencia y lo amenazó con una "suspensión permanente".

Con rostro sombrío, el presidente electo Biden dijo que la democracia del país estaba "bajo un asalto sin precedentes", un sentimiento del que se hicieron eco numerosos legisladores en el Congreso.

El expresidente republicano George W. Bush dijo que miró los disturbios por televisión "con incredulidad y consternación".

La mujer muerta era parte de la multitud que irrumpió en el Congreso y rompió una barricada que protegía una sala donde había policías armados, dijo la policía.

Fue baleada en el pecho por los agentes del Capitolio y llevada a un hospital donde falleció.

El organismo regulador sanitario de Brasil aprobó este domingo el uso de emergencia de las vacunas británica AstraZeneca/Oxford y china CoronaVac, las dos primeras en obtener la luz verde para ser aplicadas en el país, y la última de ellas comenzó a ser aplicada esta misma tarde en San Pablo y se distribuirá a partir del miércoles en el resto del país, informaron fuentes oficiales.

Los cinco directores de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) votaron este mediodía por unanimidad a favor de la autorización, tras debatir este domingo mismo esa posibilidad, y permitieron de ese modo que Brasil iniciara sin más demora la campaña de vacunación con la CoronaVac, la única de las dos de la que ya hay dosis en el país.

Para la Anvisa, la eficacia general de la vacuna de Oxford/AstraZeneca es de 70,42% y la de CoronaVac, de 50,39%, y aún hay dudas de que sean adecuadas para personas mayores de 65 años, informó el gerente de Medicamentos y Productos Biológicos del organismo, Gustavo Mendes, según la agencia de noticias ANSA.

Apenas conocida esa noticia, una enfermera que trabaja en un hospital de la ciudad de San Pablo se convirtió en la primera persona en ser inmunizada, en una ceremonia de la que participó el gobernador del estado homónimo, Joao Doria.

Se trata de Mônica Calazans, de 54 años, quien presta servicios en el área de terapia intensiva del hospital Emilio Ribas y el año pasado fue distinguida con el premio Notaveis por su empeño en la lucha contra el coronavirus.

Poco más tarde, el ministro de Salud del gobierno federal, general Eduardo Pazuello, anunció en conferencia de prensa que la vacunación masiva contra el coronavirus en todo el país comenzará el miércoles próximo, a las 10.

Pazuello explicó que no será posible iniciarla antes porque se necesita tiempo para organizar la logística de distribución de los medicamentos a todos los estados federados, según la agencia Sputnik.

La vacuna de AstraZeneca/Oxford, fabricada por el Instituto Serum, en India, todavía no fue importada a Brasil.

El gobierno del presidente Jair Bolsonaro había anunciado la semana pasada que enviaría un avión para buscar dos millones de dosis, pero las autoridades indias, en pleno inicio de su propia campaña de inmunización, informaron a último momento que no podían cumplir con la entrega.

En tanto, seis millones de dosis de la vacuna CoronaVac -que es producida por el laboratorio chino Sinovac en asociación con el Instituto Butantan, de Brasil- ya están en San Pablo.

El gobierno de ese estado, enfrentado con Bolsonaro por la gestión de la pandemia, solo esperaba la autorización de la Anvisa para empezar su campaña de vacunación.

El inicio de la vacunación en San Pablo no solo marcó un hito sanitario para el país -el tercero con más contagios de Covid-19 y el segundo con más muertes por la enfermedad en todo el mundo-, sino que además representa un desafío político para el gobierno de Bolsonaro, quien pidió la entrega inmediata de las dosis para distribuirlas a los diferentes estados brasileños e iniciar una campaña simultánea en todo el país.

Doria celebró la decisión de la Anvisa y anunció que entregaría inmediatamente los seis millones de dosis de CoronaVac incluidas en el pedido de autorización al Ministerio de Salud para que las distribuya a todos los estados brasileños, según la agencia AFP.

En paralelo, anoche la Anvisa informó que necesita más información sobre la fase 3 de los ensayos clínicos de la vacuna rusa Sputnik V antes de poder tomar una decisión sobre su eventual aprobación.

La Anvisa explicó en un comunicado que la presentación hecha por el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) “no presenta los requisitos mínimos para ser sometida a análisis”, en especial en relación con la última fase de desarrollo, la tercera.

Fuentes del Gobierno de Rusia aclararon que eso no significa un rechazo sino solo un pedido de más información.

“Habida cuenta de que algunos medios de comunicación publican erróneamente que Brasil denegó el registro de urgencia para la vacuna Sputnik V, comunicamos que la Anvisa solicitó información complementaria sobre aquella, que se le va a proporcionar próximamente”, aclaró hoy el RDIF, la institución que financió y lideró el desarrollo de la vacuna.

El laboratorio local União Química, junto con el RDIF, había presentado ante la Anvisa una petición para usar con carácter de urgencia 10 millones de dosis de la vacuna Sputnik V, como ya sucede en la Argentina, Rusia y Bielorrusia.

Mientras tanto, el gobierno del estado nororiental Bahía recurrió al Supremo Tribunal Federal (STF, corte suprema) para que le permita comprar hasta 50 millones de dosis de la vacuna rusa, informó el propio gobernador, Rui Costa.

“Nuestra logística está lista y queremos empezar la vacunación en Bahía; ayer presentamos una petición al STF para hacer efectiva de la vacuna Sputnik V”, dijo Costa en Twitter.

Tanto Bahía como el estado sureño Paraná firmaron el año pasado acuerdos de compra de vacunas con el RDIF, pero la concreción de la operación está supeditada a la aprobación por parte de la Anvisa.

Desde el comienzo de la pandemia, Brasil acumulaba 8.455.069 casos confirmados de coronavirus, de los cuales 856.979 estaban activos y 209.296 terminaron en la muerte de los pacientes, según el último balance del Ministerio de Salud, publicado anoche.

Télam

Las autoridades suspendieron este miércoles la sesión de ambas cámaras en la que se debía certificar la victoria presidencial de Joe Biden.

Lo que debía ser un trámite para certificar la victoria presidencial del opositor Joe Biden se convirtió en la escena más temida a lo largo de los últimos años de Gobierno de Donald Trump: una capital sobrepasada por manifestantes nacionalistas que tomaron el Congreso triunfantes mientras los legisladores eran evacuados en medio de un caos que terminó con un muerto.

Las autoridades del Congreso de Estados Unidos cerraron el edificio y suspendieron la sesión de ambas cámaras en las que se debía certificar la victoria presidencial de Joe Biden, luego de que miles de simpatizantes del mandatario saliente Donald Trump rompieran el cerco de seguridad, tomaran las escalinatas y la entrada del Capitolio y hasta ingresaran a los recintos de las dos cámaras.

Desde hace semanas estaba claro que la jornada de este miércoles en Washington no sería tranquila. Un grupo importante de legisladores republicanos había anunciado que, en un acto poco común, objetarían a la certificación de los votos emitidos en el Colegio Electoral de los estados en donde Trump denunció fraude electoral y sufrió sucesivas derrotas en la Justicia.

No tenían los votos para aprobar esas objeciones, como requiere la ley; sin embargo, convirtieron a esa iniciativa en una última batalla antes del traspaso de mando el próximo 20 de enero.

La tensión hacia la tarde escaló a tal punto que el propio Trump presionó por Twitter a su vicepresidente y el hombre encargado de liderar la sesión conjunta de la certificación, Mike Pence.

"¡Hazlo Mike, es tiempo de tener un coraje extremo!", tuiteó Trump y su vicepresidente le respondió con un breve comunicado en el que explicó que no tenía "la autoridad unilateral" para rechazar los votos emitidos en diciembre por el Colegio Electoral.

Ante esa respuesta y cuando los republicanos aliados de Trump comenzaban a retrasar la sesión con la primera objeción a los resultados del estado de Arizona, Trump hizo una última arenga frente a los miles de simpatizantes que desde temprano se concentraban en el centro de la capital, sin tapabocas pese al nuevo pico de contagios y muertes por coronavirus que atraviesa el país.

La irrupción de los manifestantes sucedió mientras un grupo de legisladores republicanos aliados de Trump intentaban obstaculizar la certificación tradicional del voto del Colegio Electoral.

"Nunca nos rendiremos. Nunca aceptaremos" la derrota, "vamos a detener el robo", prometió el mandatario a exactamente dos semanas de tener que entregar el poder.

Y luego en Twitter pareció romper con su vicepresidente: "Mike Pence no tuvo el coraje de hacer lo que debería haberse hecho para proteger a nuestro país y nuestra Constitución".

En ese momento, comenzó el avance sobre los policías que protegen el Capitolio, la sede legislativa.

Primero fueron empujones, después forcejeos más fuertes y de repente la marea humana de manifestantes había tomado por completo las escalinatas del frente del Capitolio y cientos de personas irrumpían por puertas y ventanas al interior.

No está claro si hubo una orden de no reprimir -la Policía local informó solo 13 detenciones-, pero lo cierto es que las fuerzas de seguridad no reaccionaron una vez que los manifestantes entraron al Capitolio.

Trump sigue sin reconocer su derrota y alentó las protestas en contra de la certificación del triunfo demócrata.

Algunos disfrazados, otros con banderas y unos pocos con pancartas se pasearon libremente por pasillos, se sentaron con los pies en los escritorios de los legisladores más poderosos del país y hasta dejaron un papel con un mensaje amenazante a la presidenta de la cámara baja, la demócrata Nancy Pelosi: "No daremos un paso atrás".

Pese a que algunos agentes de seguridad los amenazaron con sus armas, una vez que los congresistas, senadores y el propio vicepresidente Pence fueron evacuados, los manifestantes llegaron a instalarse en el corazón del Congreso: los recintos de las dos cámaras, según mostró el canal de noticias CNN.

En el momento de mayor tensión, la intendenta de la capital, la demócrata Muriel Elizabeth Bowser decretó un toque de queda desde las 18 (las 20 en la Argentina) hasta las 6 de la mañana y luego se movilizó el FBI, la Guardia Nacional de Washington DC y del estado vecino de Virginia y todo tipo de fuerzas federales, algunas vestidas con equipo antidisturbios.

En un episodio poco claro, la Policía informó que una mujer recibió un disparo dentro del Capitolio en medio del caos y, aunque fue trasladada a un hospital, murió poco después, según informó a la prensa el vocero de la Policía local, Dustin Sternbeck.

Las protestas en el Capitolio

Al mismo tiempo que las sirenas de patrulleros inundaron las avenidas que desembocan en el Capitolio, las voces de dirigentes oficialistas y opositores, analistas y medios que pedían un freno político a la espiral de violencia se empezaron a acumular.

El primero que habló fue Biden en un mensaje en vivo a la nación.

"Llamo al presidente Trump a hablar por televisión nacional ahora mismo para que cumpla con su juramento y defienda la Constitución y exija el fin de este asedio" al Congreso, reclamó el líder opositor a dos semanas de asumir la Presidencia.

"Las escenas de caos en el Capitolio no reflejan a los Estados Unidos verdaderos, no representa quienes somos. Lo que estamos viendo es un número muy pequeño de extremistas cometiendo ilegalidades", agregó.

Apenas minutos después, Trump publicó un mensaje grabado en su Twitter. "Sé de su dolor, nos robaron una elección, fue una victoria arrasadora y todos lo saben, especialmente el otro bando. Pero tienen que irse a sus casas, tenemos que tener paz, tenemos que tener ley y orden, tenemos que respetar a nuestra gente de la ley y el orden, no queremos que nadie sea herido", aseguró el mandatario saliente.

Muy gradualmente y siempre sin ninguna reacción violenta por parte de las fuerzas de seguridad, los manifestantes empezaron a abandonar ordenadamente el Capitolio y, al caer la noche, la Policía y las fuerzas federales habían conseguido que la mayoría de los simpatizantes de Trump se fueran del predio de la sede del Congreso.

Aún no se sabe cuándo se reanudará la sesión conjunta del Congreso para certificar el resultado del Colegio Electoral y el triunfo presidencial de Biden, pero las autoridades del Capitolio ya anunciaron que el edificio fue asegurado y se recuperó el control.

Cuando la situación empezaba a calmarse un poco, Trump reapareció con un mensaje que pareció reivindicar lo que rivales y aliados han calificado como "insurrección", "turba", "terroristas", "criminales": "Estas son las cosas y los eventos que pasan cuando una victoria arrasadora es tan inescrupulosamente arrebatada de los grandes patriotas que han sido tratados tan mal e injustamente durante tanto tiempo. Vayan a sus casas con paz y amor. ¡Recuerden este día por siempre!"

Tras el inicio del toque de queda, múltiples concentraciones más pequeñas salpicaban el centro de Washington, rodeadas por un cordón policial, lo que pronosticaba una noche de tensión política para Washington y una transición de Gobierno cada vez más violenta y tensa para el país.

Cuando la situación empezaba a calmarse un poco, Trump reapareció con un mensaje que pareció reivindicar lo que rivales y aliados han calificado como "insurrección", "turba", "terroristas", "criminales": "Estas son las cosas y los eventos que pasan cuando una victoria arrasadora es tan inescrupulosamente arrebatada de los grandes patriotas que han sido tratados tan mal e injustamente durante tanto tiempo. Vayan a sus casas con paz y amor. ¡Recuerden este día por siempre!"

Ese mensaje le valió la suspensión en esa red social durante 12 horas y no evitó que, con el toque de queda ya en vigor y con miles de fuerzas de seguridad en las calles, el Congreso volviera esta misma noche a sesionar para continuar con el debate para certificar la victoria presidencial de Biden.

Estudios de secuenciación genómica realizados en Argentina no han detectado hasta el momento ninguna de las dos variantes entre las cepas de circulación comunitaria en el país.

Un estudio con suero de pacientes que recibieron la vacuna de Pfizer-Biontech logró neutralizar en el laboratorio algunas de las mutaciones de las variantes de coronavirus del Reino Unido y Sudáfrica, según un estudio realizado por las compañías divulgado este viernes.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores generaron un virus con algunas de las mutaciones correspondientes a estas variantes de Sudáfrica y Reino Unidos y los probaron en laboratorio con el suero de 20 pacientes de los ensayos clínicos de las vacunas extraídos entre las semanas 2 y 4 después de la inmunización con las dos dosis.

En esas pruebas, los investigadores concluyeron que "no hay reducción en la actividad de neutralización contra el virus que lleva la punta Y501 (nombre de una de las mutaciones que comparten la variante del Reino Unido y la de Sudáfrica que indica una cambio de la proteína espiga)".

"Una limitación de este hallazgo es que el virus Y501 (el que se utilizó en el estudio) no incluye el conjunto completo de mutaciones de la proteína de pico encontrado en las cepas de rápida propagación en el Reino Unido o Sudáfrica", advirtieron los autores del estudio, que todavía no fue publicado en una revista científica y por tanto no ha sido revisado por pares.

Los investigadores recordaron que "la evolución en curso del SARS-CoV-2 requiere un monitoreo continuo de la importancia de cambios para la cobertura de vacunas", y señalaron que "esta vigilancia va acompañada de los preparativos para la posibilidad de que una futura mutación en el SARS-CoV-2 requiera un cambio de cepa de vacuna".

Asimismo, señalaron que "una actualización de la vacuna se vería facilitada por la flexibilidad de la tecnología de vacunas basada en ARNm" de Pfizer-Biontech.

Las variantes de SARS-CoV-2 de rápida propagación que surgieron en el Reino Unido y en Sudáfrica comparten una mutación en la proteína de pico (denominad N501Y), que, según indicaron los autores, "es de particular preocupación porque se encuentra en el sitio de unión del receptor viral para la entrada celular y aumenta la unión al receptor celular".

Estudios de secuenciación genómica realizados en Argentina no han detectado hasta el momento ninguna de las dos variantes entre las cepas de circulación comunitaria en el país.

En medio de un aumento descontrolado de casos por una nueva variante de coronavirus, el Reino Unido se convirtió en el primer país en sumar a su plan de inmunización la aplicación de la vacuna de la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca.

Con más de 75.000 muertes, el Reino Unido es uno de los países de Europa más castigados por el coronavirus.

Cerca de 55.000 personas dieron positivo el sábado pasado, el último día del que se tienen datos, superando el umbral de 50.000 por sexta jornada consecutiva.

El país, que ya inoculó a 1 millón de personas con la vacuna de las farmacéuticas estadounidense y alemana de Pfizer y BioNTech -que también fue el primero del mundo en aprobar-, se enfrenta a una nueva ola de contagios desde el descubrimiento en diciembre de una nueva variante del coronavirus entre 40% y 70% más transmisible.

Brian Pinker, un jubilado británico de 82 años que precisa de diálisis debido a un problema de riñón, recibió en el Hospital Churchill de la Universidad de Oxford la vacuna de AstraZeneca y esa universidad, informó la cadena BBC.

Casi 80% de la población de Inglaterra se encuentra reconfinada y la vuelta a los colegios tras las vacaciones navideñas tuvo que ser cancelada en numerosos lugares, en particular en Londres y el sudeste de Inglaterra, especialmente afectados por el aumento de infecciones.

Así, los alumnos de educación primaria y secundaria no volverán a las aulas hasta dentro de una o dos semanas, según los casos.

La oposición laborista presiona sin embargo al gobierno conservador de Boris Johnson para que imponga el cierre de las escuelas a nivel nacional.

En este contexto, la distribución de la vacuna AstraZeneca/Oxford, más barata y fácil de conservar que la anterior, de la que el país ya encargó 100 millones de dosis, aparecía hoy como el único motivo de esperanza.

El servicio público de salud (NHS) informó que ya dispone de 520.000 dosis listas para ser distribuidas.

Según los científicos británicos la vacuna ofrece protección a partir de 22 días después de la primera inyección y durante al menos tres meses.

Por este motivo, y para llegar a una población lo más amplia posible, las autoridades sanitarias inglesas decidieron espaciar considerablemente, hasta 12 semanas en lugar de las tres inicialmente previstas, la administración de las dos dosis necesarias.

Más de 21.000 personas estaban hospitalizadas con síntomas graves de Covid-19 en Inglaterra la semana pasada, superando los peores niveles registrados en la primera ola de la pandemia en abril.

Aunque Johnson sigue insistiendo en mantener su sistema de restricciones locales, ayer tuvo que admitir la necesidad de reconocer "el impacto de la nueva variante del virus".