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Guaraní Antonio Franco igualó sin goles en su visita de este sábado a Victoria de Curuzú Cuatiá, por la segunda fecha de la Zona 1 del Torneo Regional Federal Amateur.

El punto le sirve a “La Franja” para mantenerse como líder del grupo a la espera de lo que ocurra este miércoles entre Atlético Posadas y el equipo correntino.

Desde el inicio del partido el conjunto misionero demostró la intención de hacerse protagonista, le quitó el balón a su rival y se adelantó en el terreno, aunque no logró generar verdaderas oportunidades frente al arco rival.

En esa primera mitad el conjunto local apostó al desequilibrio individual de su número 10 Bogarín, a la “guapeza” de su número 9 García y a la pelota parada, para poder generar peligro en el arco defendido por Pave.

Alguna incursión aérea de Piñero Da Silva a la salida de un tiro libre y, sobre todo, una tijera que ensayó Enzo Bruno sobre los 45m, fueron las chances más claras de Guaraní en la primera mitad.

En la segunda mitad Victoria intentó robarle protagonismo a Guaraní, pero esa idea le duró poco ya que el conjunto dirigido por Nazareno Godoy rápidamente volvió a adueñarse de las acciones.

Un gran remate de Bruno que rozó el travezaño, un tiro libre de caballero que hizo lo propio, una escapada por izquierda de Hugo Troche con centro atrás incluido que nadie logró empujar al gol en la boca del arco, fueron opciones clara que tuvo Guaraní para abrir el marcador aunque sin alcanzar el objetivo.

El rival correntino también dispuso de su oportunidad dorada cuando Bogarín logró escaparse de su marca y luego de recorrer varios metros con el balón dominado no pudo darle buen destino a su remate final que se fue desviado ante la salida del arquero Pave.

Así pasó la segunda presentación “franjeada” que le sirve para seguir puntero en la zona, aunque tendrá los ojos puestos en lo que ocurra el miércoles en cancha del “Decano”.

Fuente: Deportes en el 6.

Boca Juniors se quedó este domingo por la noche con la Copa Diego Maradona, al superar en la tanda de los penales (5-3) a Banfield, luego de que ambos equipos empataran 1-1 la final que disputaron en el estadio del Bicentenario de la ciudad de San Juan.

El desarrollo del encuentro se enmarcó en la cautela por ambos lados durante los 46 minutos en los que se extendió el primer tiempo, porque si bien Boca fue el que manejó la pelota por mayor cantidad de tiempo, careció de profundidad, ya que cuando centralizó el juego perdió peligrosamente la pelota en tres cuartos de cancha, y cuando procuró perforar por los costados, Sebastián Villa se consumió más en en intenciones que hechos.

Y Banfield, que es el equipo con menor porcentaje de posesión del balón de los 24 que disputaron esta Copa Diego Armando Maradona, obviamente no se salió de ese molde de juego directo, que justamente consiste en recuperar apenas su rival supera la mitad de la cancha y lanzarse en pos del arco rival con el buen pie y la velocidad de sus volantes y delanteros.

Pero como el "Taladro" no encontró demasiados espacios para penetrar en la última línea boquense, esos 45 minutos iniciales se fueron consumiendo lejos de los arcos, a veces con el balón por los costados, otras por el medio del campo, pero casi nunca cayendo dentro de las áreas.

La mayor experiencia y jerarquía de los futbolistas boquenses, varios de cuyos titulares en la semifinal perdida en Brasil frente a Santos no estuvieron desde el arranque hoy en San Juan, fue algo que tuvieron muy en cuenta sus colegas banfileños, que paradójicamente y por circunstancias opuestas, parecieron compartir ese temor a perder.

Es que si bien Boca iba por su septuagésimo título y Banfield recién por el tercero, y eso considerando que el primero lo había conseguido hace más de un siglo, en 1920, cuando al profesionalismo le faltaban todavía 11 años para llegar al fútbol argentino, ese referido encuentro con Santos para el "xeneize" y el premio de ir a la Libertadores para el "Taladro" conjugaban dos elementos de presión para ambos.

Dentro de esos cambios que propició el técnico Miguel Ángel Russo estuvo uno obligado de Carlos Tevez (entró Mauro Zárate) porque recién llegó pasado el mediodía de hoy a San Juan porque su padre adoptivo está atravesando un delicado estado de salud, pero por contrapartida la inclusión del colombiano Edwin Cardona, cuya presencia había sido reclamada en Brasil, le dio, pese a su ritmo cansino, el fútbol que le faltó entonces.

Y si bien todas esas y otras variantes (también salió Franco Soldano para que entrara otro muy pedido en Vila Belmiro como Ramón Ábila) como como la de Nicolás Capaldo por Diego González no le aportaron demasiado al equipo en el primer tiempo y tampoco lo estaban haciendo en el segundo, un gesto individual de Cardona rompió el molde de un partido uniforme en cuanto a las chances de desnivelar para uno y otro.

Iban 18 minutos del segundo período cuando el colombiano recibió de izquierda a derecha de Zárate, enganchó al medio para sacarse de encima una marca cercana y con un furibundo derechazo quebró la resistencia de su compatriota Mauricio Arboleda.

Ese golazo con el que justificó su presencia en este híbrido Boca de Russo le costó caro sin embargo al nacido en Medellín hace 28 años, porque el esfuerzo del remate lo terminó lesionando en el aductor derecho, e inmediatamente debió salir para dejarle su lugar a Eduardo Salvio, otros de los excluidos por Russo que había sido titular en Brasil.

De allí en adelante el encuentro se planteó como más le gusta a Boca y menos a Banfield, que nunca asume el protagonismo de los partidos, sino que, como quedó dicho, prefiere generar espacios desde el repliegue para después producir con pases profundos, cambios de frente precisos y perforaciones por los costados.

Por contrapartida a Boca, como es la característica de los equipos de Russo, el repliegue y la contra son las aguas en las que mejor se mueven, y este equipo "xeneize" no es la excepción, aunque al final de la temporada le terminó alcanzando para llegar a la final del torneo autóctono pero no de la Libertadores.

Sin embargo en los últimos instantes del partido Boca se quedó con nueve hombres por la expulsión de Emmanuel Mas y la lesión del ingresado Diego González cuando ya se habían producido los cinco cambios, y en la última jugada del encuentro, en el sexto minutos de descuento, un ex-River como Luciano Lollo logró el empate con un cabezazo.

Después llegaron los penales y un remate desviado del siempre cumplidor Jorge Rodríguez y el acierto de los cinco pateadores boquenses, el último Julio Buffarini, que se irá de Boca por no haber llegado a un acuerdo contractual, le permitió a los "xeneizes" ofrecerle también este título a quien fuera su hincha más célebre, el que le dio el nombre a este torneo tras su fallecimiento, Diego Maradona.

El triunfo, en definitiva, dentro de una final tan chata como lo fue todo este primer torneo organizado por la Liga Profesional de Fútbol, "solamente" le sirvió a Boca para alcanzar el número redondo de 70 títulos, y para Tevez, que ingresó faltando siete minutos, de incrementar sus logros con la camiseta auriazul a 11, y a 29 en toda su carrera.

El final para Banfield, primer club del fútbol argentino presidido por una mujer (Lucía Barbuto) en alcanzar una final de campeonato, le impidió alcanzar su tercer título, que en el último partido también habría sido contra Boca como en los dos anteriores, en aquel de 1920 como en el Apertura de 2009. Y se quedó sin la chance de jugar la Libertadores. Para los de la Ribera la conquista no significaba tanto.

- Síntesis -

Banfield: Mauricio Arboleda; Emanuel Coronel, Alexis Maldonado, Luciano Lollo y Claudio Bravo; Giuliano Galoppo, Jorge Rodríguez y Martín Payero; Mauricio Cuero, Agustín Fontana y Fabián Bordagaray. DT: Javier Sanguinetti.

Boca Juniors: Esteban Andrada; Julio Buffarini, Carlos Zambrano, Carlos Izquierdoz y Emmanuel Mas; Sebastián Villa, Nicolás Capaldo, Jorman Campuzano y Edwin Cardona; Ramón Ábila y Mauro Zárate. DT: Miguel Ángel Russo.

Goles en el segundo tiempo: 18m. Cardona (BJ) y 45+6 Lollo (B).

Cambios en el segundo tiempo: 15m. Diego González por Campuzano (BJ), 19m. Juan Pablo Álvarez por Bordagaray (B), 21m. Eduardo Salvio por Cardona (BJ), 33m. Agustín Urzi por Cuero (B) y Luciano Pons por Galoppo (B), 38m. Carlos Tevez por Ábila (BJ) y Alan Varela por Zárate (BJ) y 44m. Mauricio Asenjo por Bravo (B).

Amonestados: Bravo (B). Buffarini, Villa y Salvio (BJ).

Incidencia: 41m. del segundo tiempo expulsado Mas (BJ).

Definición por tiros penales:

Banfield: Lollo (convirtió), Fontana (convirtió), Rodríguez (desviado) y Álvarez (convirtió).

Boca: Tevez (convirtió), Villa (convirtió), Salvio (convirtió), Izquierdoz (convirtió) y Buffarini (convirtió).

Cancha: Estadio Del Bicentenario, de San Juan.

Árbitro: Facundo Tello.

El ídolo del Xeneize habló sobre su futuro como futbolista profesional y confirmó que seguirá vistiendo la azul y oro un tiempo más. ¿Luego estudiará para ser técnico?

Carlos Tevez consiguió su onceavo título con la camiseta de Boca y el número 29 como futbolista profesional. Esta conquista tuvo una carga emotiva especial para el capitán del Xeneize debido al delicado estado de salud que está atravesando su papá. No obstante, el ex-Manchester City piensa seguir logrando trofeos con la azul y oro.

"Tengo un año más de contrato. Estando de esta manera, estando bien, puedo seguir jugando. Habrá Copa Libertadores, no veo razón para no seguir intentando. Hay Tevez para rato", afirmó Carlitos en declaraciones a ESPN.

Además, el referente de Boca destacó que debido a la pandemia no habrá un receso extendido y eso lo beneficia. "No tengo pensado dejar de jugar. Por mi viejo, por mi vieja, por mi familia no voy a dejar de intentarlo. No tenemos mucho tiempo de parate, solo una semana y no perdes estado físico. Creo que puedo dar y seguir, me siento bien", explicó.

Además, se refirió a lo que significa para él vestir la camiseta del club del cual es hincha. "Uno juega siempre con el corazón y cuando uno juega con el corazón es casi imposible que se juegue mal. Si me tocaba entrar iba a jugar de esa manera por mi mamá y mi papá", señaló.

Por último, analizó su futuro una vez que deje el fútbol. "Este año durísimo que tuve en el ámbito familiar lo hice bien dentro de la cancha y creo que todavía puedo dar. Yo creo que me queda poco, esta debe ser una de las últimas. Empezaré a estudiar, prepararme para técnico, para ver qué voy a hacer. Uno tiene que estar preparado. Pero habrá una Libertadores más, me voy a quedar", concluyó.

TyC Sports.

En el sur bonaerense, el "Granate" se impuso este miércoles por 3-0 con goles de Belmonte, Orsini y Bernabei. Tras el 1-0 en Liniers, los dirigidos por Zubeldía definirán la Copa ante Defensa y Justicia o Coquimbo.

Lanús pasó a la final de la Copa Sudamericana al golear a Vélez Sarsfield por 3 a 0, en su estadio, por el partido revancha de una de las llaves de las semifinales, habiendo ganado también el de ida por 1-0.

El vencedor, para conocer su rival en la final deberá esperar la definición de la otra llave con el partido de vuelta que jugarán Defensa y Justicia y Coquimbo Unido, de Chile, el próximo sábado a las 20.30 en Florencio Varela, con la ida que finalizó igualada sin goles.

El encuentro único que definirá quien se quedará con la Copa Sudamericana 2020 se jugará el sábado 23 de enero, a las 17, en el estado Mario Alberto Kempes, de la ciudad de Córdoba.

Lanús plasmó su amplia victoria con los goles de Tomás Belmonte, en el primer tiempo; y los de Nicolás Orsini y Alexandro Bernabei, en el segundo período. Vélez quedó con un jugador menos al ser expulsado Cristian Tarragona cerca del final de la primera etapa.

En cuanto al juego, desde el inicio Vélez se adueñó de la pelota y con presión alta, más un accionar intenso, no permitió la salida del adversario, con lo que prontamente comenzó a tener situaciones muy propicias para llegar el gol. Eso fue debido al apresuramiento que tenía para revertir la derrota en el partido de ida en Liniers, buscando sorprender al dueño de casa, que no hacía pie en el campo en los primeros 10 minutos.

Así, ante una equívoca salida de Lanús, aprovechó Ricardo Centurión para tomar la pelota y rematar desde fuera del área luciéndose el arquero Lautaro Morales para descolgar el remate al ángulo superior derecho y desviar al córner evitando la caída de su valla (5 min).

Otra vez tuvo Vélez la ocasión para la apertura con otra llegada de Centurión, que en el área chica conectó un centro para rematar apenas desviado sobre el travesaño (9 min).

Dueño absoluto de las acciones, Vélez intentó de todos los modos posibles vulnerar el arco "granate", tanto con remates de media distancia como con jugadas de pelota detenida y con combinaciones colectivas para ingresar al área local.

Todo lo hacia bien el equipo de Mauricio Pellegrino, pero se encontró con el murallón de Morales, que tapó sendas entradas de Thiago Almada y Cristian Tarragona y otro envío de Almada, desde lejos; además de otra intervenciones del joven guardavalla, que una vez más se constituyó en baluarte para Lanús.

Los pasajes finales de la primera etapa fueron de otro partido porque Tarragona, en una acción desafortunada pero con violencia hacia el "Laucha" Acosta, recibió la tarjeta roja dejando a su equipo con un jugador menos (44 min).

Eso alentó a los del sur para adelantarse en el campo y en la única jugada de riesgo que generó, consiguió ponerse en ventaja tras un córner servido por Alexandro Bernabei, con un centro pasado que devolvió José Sand, desde la izquierda para la entrada de Belmonte, que venció a Hoyos con un cabezazo a la izquierda (48 min).

Sin merecerlo, Lanús se retiró como ganador parcial, con una diferencia de dos goles en el global, con lo que obligó al técnico visitante a ensayar un cambio ofensivo para el segundo período, ingresando el centrodelantero Juan Martín Lucero por el volante Federico Mancuello.

Así, nuevamente los velezanos se llevaron por delante a los del sur provocando más revolcones para Morales, como al contener un violento envío de Lucas Janson (6 min).

Sin embargo los locales lograron ampliar la diferencia con una rápida réplica a través de una hábil maniobra de Brian Aguirre, lanzado al ataque y enviando un centro rastrero, que por izquierda llegó para tocar la pelota Pedro De La Vega y asistir a Orsini, que definió con su certeza acostumbrada (15 min).

Con esta conversión el exdelantero de Sarmiento, de Junín, pasó a ser el goleador del equipo con 6 tantos en la Copa Sudamericana, superando por uno a Belmonte.

Claro que a Vélez no le salía ni el "tiro del final", como un remate de Lucas Janson que se estrelló en un caño (16 min), con todos los imponderables en su contra.

Pese a estar más protegido por la defensa "granate", Morales continuó una y otra vez salvando su valla ante las permanentes cargas del adversario, que ensayó varios cambios ofensivos, pero sin fortuna.

Esa ineficacia para llegar a convertir hizo que los del "Fortín" se adelantaran en demasía y al quedar desprotegidos se vino el lógico contraataque del vencedor para que llegara Bernabei a cabecear un centro de Sand para decorar la goleada.

El consuelo para los de Liniers fue que en ambos partidos resultó más que un digno rival, solo lamentando su falta de ineficacia, y ahora le queda por jugar con Rosario Central, el próximo sábado, la final de la fase Complementación de la Copa Diego Maradona, claro que siempre y cuando el jueves Defensa y Justicia no golee por más de seis tantos a Aldosivi, porque de lo contrario tendrán que vérselas con los de Varela.

La victoria en esa final le dará al ganador el pase a otra final con el perdedor de la correspondiente a la zona Campeón, que disputarán Boca Juniors y Banfield, el domingo venidero, para definir la clasificación a la Copa Sudamericana 2022.

Lo curioso de Vélez es que siendo el equipo argentino que más veces disputó la Copa Sudamericana, en 7 competencias, nunca pudo llegar a la final.

Y por el lado de Lanús, es que uno de sus máximos referentes, el "Laucha" Lautaro Acosta, por haber recibido la tercera amarilla ante Vélez, no podrá estar en la final, como le sucedió en 2013 cuando su equipo la ganó ante Ponte Preta, de Brasil, aunque en esa oportunidad fue por estar lesionado.

El Ministerio de Deportes continúa acompañando a municipios de la provincia y generando acciones de manera conjunta para refaccionar y poner en valor espacios para la práctica deportiva de las respectivas comunidades.

En esta oportunidad, durante la jornada del viernes, el ministro Rafael Morgenstern visitó el municipio de Eldorado. En primera instancia, junto al intendente Dr. Fabio Martínez, supervisaron los trabajos de nivelación y movimiento de suelo que se están realizando con vistas al futuro Complejo Deportivo Municipal.

El predio está ubicado en el barrio Elena, en la zona del Km 1. Próximamente, sobre la superficie donde está prevista la cancha de fútbolse realizará la implantación de césped y la instalación de un sistema de riego.

En la recorrida por la ciudad, el ministro también llegó hasta el barrio El Fundador, acompañado por el Director de Deportes, profesor Gustavo Martin. En el lugar, el Ministerio de Deportes realizó refacciones para la puesta en valor del playón deportivo.

De esa manera, las familias que residen en el barrio cuentan nuevamente con un espacio mejorado, en condiciones para la práctica deportiva, esparcimiento y hábitos saludables de niñas, niños y jóvenes.

El conjunto "Xeneize" se despidió este miércoles de su sueño copero con una dura derrota ante el conjunto brasileño por 3 a 0. Diego Pituca, Yeferson Soteldo y Lucas Braga marcaron para los locales.

Boca Juniors se quedó en Brasil fuera de la final de la Copa Libertadores como el martes River Plate, tras ser goleado 3 a 0 por Santos, que así jugará el 30 de enero ese partido por el título frente a Palmeiras en el estadio Maracaná, en una definición a pedir del país organizador, cuyos representantes eliminaron en semifinales a los dos grandes del fútbol argentino.

Lo curioso de esta eliminación "xeneize", que una vez más ve frustradas sus aspiraciones de llegar a la séptima Copa Libertadores para alcanzar a Independiente como el más ganador de este certamen, fue que llegó a Brasil para definir la serie ante el conjunto santista con mucho mejores perspectivas que los riverplatenses.

Sin embargo a los dirigidos por Miguel Ángel Russo les quedó muy lejos la posibilidad de acceder a su duodécima final copera durante los 90 minutos del partido desarrollado en el estadio Urbano Caldeira, de Vila Belmiro.

Es que ya al minuto de juego Marinho había estrellado un zurdazo bajo contra el palo derecho del arco defendido por Esteban Andrada, al que cada vez que le patearon al arco le convirtieron.

Y la primera vez que ocurrió eso fue apenas sobre el cuarto de hora, cuando el venezolano Yeferson Soteldo, la figura de la cancha, remató bajo, hubo un rebote que ningún defensor de Boca procuró interceptar, y Diego Pituca, con una defectuosa media vuelta de zurda terminó introduciendo el balón mansamente contra el palo izquierdo.

Ese revés tendría que haber despertado al conjunto argentino, pero nada de eso pasó en la media hora restante de esa primera etapa, en la que sin hacer demasiado, apenas con un mejor control del balón, Santos se fue al descanso acumulando méritos para disfrutar de la ventaja.

Claro que era imposible que Boca pudiera invertir la carga apropiándose del balón y conduciéndolo hacia el arco de Joao Paulo, reemplazante del titular John, que estuvo en el 0-0 de la Bombonera pero se volvió desde Buenos Aires contagiado de coronavirus.

Y esa imposibilidad radicó en que al decidir Russo colocar a Diego González y Jorman Campuzano como volantes internos, Franco Soldano de punta y Eduardo Salvio y Sebastián Villa corriendo por los costados, la ecuación negativa era sencilla: al equipo le faltaba fútbol.

Y no solamente de juego carecía el "xeneize", sino que era inofensivo dentro del área rival por la insistencia de Russo en utilizar a Soldano como un extraño "nueve de marca", que corre por todos lados tratando de molestar la salida del rival desde el fondo, pero al hacerlo sin acompañamiento (Carlos Tevez no está ni de cerca para eso) termina sucumbiendo en la inoperancia.

El que trató de darle una mano en esa empresa fue Salvio, pero al abandonar su posición para hacerlo, por falta de "timming" para eso y más allá de que en el mundial de Rusia justamente el extécnico de Santos, Jorge Sampaoli, lo puso de lateral derecho en el seleccionado argentino, en su primera intervención defensiva terminó amonestado.

Boca, o mejor dicho Russo, debía corregir ese déficit ya en el arranque mismo del segundo tiempo, pero sus variantes iniciales fueron la de Julio Buffarini por Leonardo Jara y Nicolás Capaldo por Diego González, vale decir lateral derecho por lateral derecho y volante de recuperación por volante de recuperación.

Y el doble error lo pagó inmediatamente con la derrota y la eliminación anticipada, porque en siete minutos Santos liquidó el partido con un golazo del mencionado Soteldo y otro de Lucas Braga.

El 0-3 prematuro fue letal para este Boca insípido, sin juego ni ímpetu para torcer un destino inevitablemente torcido, que se agravó aun más cuando apenas tres minutos después de la tercera conquista del local, el colombiano Frank Fabra se fue expulsado por una violenta infracción.

Quedaban 35 minutos por delante en los que Boca tuvo un par de aproximaciones al arco brasileño como para alcanzar un descuento que igualmente de poco y nada hubiera servido, mientras los dos jugadores que podían aportarle algo de todo el fútbol que le hacía falta al con junto auriazul, el colombiano Edwin Cardona y Mauro Zárate, seguían yendo y viniendo por el costado del campo de juego, realizando un calentamiento inútil.

Así se fue Boca de la Libertadores, sin gloria y con pena, con mucha pena, distando en mucho su imagen final con la que dejó anoche también en San Pablo el propio River Plate, que de no ser por el VAR hubiese sido la pata argentina de una final que ahora será absolutamente brasileña.

River llegó a ese partido también con un 0-3 abajo, pero ganó 2-0 y mereció vencer por más, para alcanzar la definición que le hubiese calzado justa a lo demostrado anoche, Mientras que Boca arribó a Vila Belmiro con ese 0-0 de la Bombonera que lo habilitaba a soñar con una final que aparecía bastante amigable, pero se diluyó en su propia impotencia, y también en las diferencias conceptuales que hay entre Marcelo Gallardo y Russo.

A Boca al menos le quedará como consuelo la final del próximo domingo (al no llegar a la final no se justifica la postergación de fecha que solicitó ayer a la AFA) por la Copa Diego Armando Maradona ante Banfield. Aunque si repite lo de hoy, el "Taladro" también puede empezar a soñar.