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El Celeste misionero consiguió una valiosa victoria sobre Ferro por 72-66 este martes. Gran segundo tiempo del equipo de Hiriart donde reaccionó y lo dio vuelta (42 a 27). Rodrigo Sánchez figura del juego con 17 puntos.

Intenso, con transiciones rápidas y firme en la marca, Ferro tuvo un buen arranque de partido y eso le permitió sacar una pequeña diferencia en los primeros instantes. Franco Benítez, con 2-2 en triples, uno de ellos una jugada de cuatro puntos, fue el líder del Verdolaga en los primeros 10 minutos, que se fue al descanso con una ventaja de nueve.

Los primeros tres minutos del segundo cuarto fueron favorables para OTC, que le cerró los caminos a Ferro, mejoró la eficacia en ataque y metió un parcial de 7-3. Con dos libres de Tomás Spano y un bombazo de Theo Metzger, Ferro volvió a estirar la ventaja a nueve; aunque la respuesta del equipo misionero no tardó en llegar: con dos tiples de Rupcic y Cantarutti, la visita se puso a tres. En el cierre del cuarto, Ferro recuperó la eficacia de los primeros minutos del partido y con un parcial de 7-0, nuevamente se alejó de su rival y terminó el primer tiempo 39-30.

 

Después de un tercer cuarto en el que Oberá se afirmó en la marca, generando en consecuencia una disminución en el goleo de Ferro, y sumado a la eficacia del conjunto misionero en ataque, el Celeste cerró un parcial de 21-15 y recortó la diferencia a tres puntos (54-51).

La tendencia continuó en el último cuarto, con un OTC afilado desde la línea de tres. Si bien cerraron planilla con 10/28 en triples, cinco de ellos fueron en los 10 minutos finales. A falta de 7:11 para el cierre y con un bombazo de Gómez Quintero, la visita empató el partido y, aunque Ferro volvió a sacar cinco de ventaja, Oberá pasó por primera vez al frente a 3:48 del final. Desde ahí fue todo para los misioneros, que se llevaron el partido por 72-66.

Defensa y Justicia, con un fortuito gol anotado por Gabriel Hachen, se clasificó a cuartos de final de la Copa Sudamericana al vencer a Vasco da noche del jueves a Gama 1-0, en Río de Janeiro, en la revancha de la serie de octavos (ida 1-1).

Con el propósito de lograr el triunfo que le ofreciera la clasificación a la siguiente ronda, Defensa se plantó con presión alta y sus líneas adelantadas para quebrar el planteo cauteloso del rival, lo que finalmente alcanzó con merecimiento.

Vasco da Gama, que no pudo contar con su goleador y autor del tanto en la ida, el argentino Germán Cano -ex Lanús y Chacarita Juniors- por estar afectado de coronavirus, se insinuó más especulativo, replegado para contener el ímpetu de los visitantes.

A la vez que expectante para aplicar profundas réplicas como cuando el extremo argentino Martín Benítez -exIndependiente- cortó un avance del 'Halcón' y cedió un pase largo para Ribamar, que escapó por izquierda para rematar cruzado y apenas desviado ante la salida de Ezequiel Unsain (11 min).

Otra arma utilizada por los brasileños resultó la jugada de pelota detenida, por lo general ejecutada por el volante connacional Leonardo 'Colo' Gil -ex Rosario Central y Estudiantes de La Plata-.

Como lo hizo en un tiro libre que conectó con un violento cabezazo Marcelo Alves que exigió una forzada intervención de Unsain para evitar la caída de su arco (24 min).

A todo esto Defensa continuaba en su empecinada ofensiva, con la que merodeaba la valla local, pero con fallidas resoluciones para encontrar la apertura.

El goleador Braian Romero no tuvo la asistencia adecuada que le debían proporcionar los extremos Ciro Rius y Francisco Pizzini, que no tuvieron la lucidez al nivel de otros actuaciones más convincentes.

El ingreso del delantero Gabriel Hachen por el inoperante volante Washington Camacho. al inicio del segundo período, le otorgó mayor criterio al ataque del equipo de Florencio Varela, generando la primera situación clara con un remate en el borde del área que obligó a la segura contención de Lucao (3 min).

Eso fue un aviso de lo que sucedería un poco más tarde, cuando un 'blooper' de la defensa local obsequió el gol de Hachen. que tras un despeje defectuoso de Alves, con lo que la pelota se elevó y cayó para rebotar en el travesaño, más la tardía reacción de Lucao, el centrodelantero empalmó de media vuelta con un zurdazo a la izquierda del arquero (12 min).

A partir de allí el juego resultó más vivaz y emotivo por el constante ida y vuelta ante las necesidades de ambos: Defensa por un gol más para asegurar el éxito, y Vasco, por el del empate.

Al final, ninguno lo consiguió, pero el 'Halcón' ya había alcanzado el de la diferencia y por eso terminó sosteniendo esa ventaja ante el asedio incesante del local, erigiéndose en figura Ezequiel Unsian con su resistencia.

De este modo, Defensa y Justicia enfrentará en cuartos de final a otro equipo brasileño, Bahía -eliminó a Unión de Santa Fe en octavos-, visitándolo en Salvador de Bahía en el partido de ida, en día y hora a confirmar.

También la noche del jueves se clasificó a cuartos la Universidad Católica, de Chile, que se cruzará en cuartos de final con Vélez Sarsfield, y Junior, de Colombia, que se cruzará con el también chileno Coquimbo Unido en la próxima instancia de competencia.

Síntesis

Vasco da Gama: Lucão; Miranda, Marcelo Alves y Leandro Castán; Yago Pikachu, Marcos Júnior, Leonardo Gil y Neto Borges; Martín Benítez, Gustavo Torrres y Ribamar. DT: Sa Pinto.

Defensa y Justicia: Ezequiel Unsain; Adonis Frías, Héctor David Martínez y Franco Paredes; Néstor Breitenbruch, Valentín Larralde, Nelson Acevedo y Washington Camacho; Ciro Rius y Francisco Pizzini; Braian Romero. DT: Hernán Crespo.

Gol en el segundo tiempo: 12m, Hachen (DyJ).

Cambios en el segundo tiempo: Al inicio, Gabriel Hachen por Camacho (DyJ); 11m, Eugenio Isnaldo por Breitenbruch (DyJ); 31m, Tiago Reis por Alves (VG); 36m, Pedro Ramírez por Paredes (DyJ); Juninho por Junior; y Talles Magno por Benitez (VG); 42m, Lucas Santos por Gil; y Carlinhos por Ribamar (VG); 45m, Miguel Merentiel por Pizzini; y Tomás Escalante por Larralde (DyJ).

Amonestados: Torres, Benitez, Ribamar, Junior yJuninho (VG). Hachen, Romero y Paredes (DyJ).

Árbitro: Andrés Cunha (Uruguay).

Estadio: San Januario (Vasco da Gama).

Brilló como jugador en River, Estudiantes y el fútbol inglés. Como técnico llevó al equipo platense a ganar la Copa Libertadores. Y a la Selección Argentina, a la final del Mundial 2014. Tenía 66 años.

El reconocido ex futbolista y entrenador Alejandro Sabella murió este martes a los a los 66 años por un virus intrahospitalario que complicó una cardiopatía aguda.

Se apaga otra vida del fútbol y se encienden los recuerdos. Aquellos que marcaron a la persona en el día a día, independientemente de esa pelota que fue su vínculo con la notoriedad. Alejandro Sabella fue un buen padre, esposo y amigo, pero fundamentalmente, un gran profesional. Fue ese “10” elegante que se destacó en River, muy a pesar de jugar bajo la sombra del Beto Alonso; que triunfó en Inglaterra antes de la Guerra y dejó una huella imborrable en Estudiantes. También, un notable entrenador que se dio el gusto de ganar la Copa Libertadores y estuvo muy cerca de igualar a uno de sus maestros, Carlos Salvador Bilardo.

Su salud no estaba bien. A tal punto, que después del Mundial de Brasil 2014, el que la Selección Argentina estuvo a minutos de ganar pero sucumbió contra Alemania en el Maracaná, no volvió a dirigir. Por más que no le hayan faltado ofertas, claro. Y lo llora el país futbolero.

Pudo ser abogado y darán fe aquellos jóvenes que transitaban la Facultad de Derecho en la década del setenta sin imaginar que, muy pronto, llegarían los años de plomo. Eran los tiempos del pantalón Oxford y el cabello largo, el look dominante. Sin embargo, a Sabella le tiraba más la pelota que los libros y se sentía más cómodo con shorcitos y botines, sobre el verde césped que lo consagraría como futbolista. Fue en 1975, nada menos, cuando cambió el mapa del fútbol para River y para el Cabezón, apodo que arrastraba desde que era un niño inquieto de Barrio Norte. Ya había debutado con la banda roja, pero la esperada consagración después de 18 años aciagos lo motorizó.

Había llegado a Núñez a través de un delegado amigo del papá de un compañero de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. Del club insignia de los bosques de Palermo se hizo socio a los 4 años. Su padre, Luis, alias Toto, jugaba el torneo senior, pero al menor de sus hijos lo acompañaba en los campeonatos internos. Era común verlo a Don Sabella anotar en su planilla, detrás del arco, las estadísticas de cada partido. Junto al líder de la familia estaba Nelly, la mamá. Su hermano mayor, Marcelo, jugaba al fútbol, aunque más tarde sería ingeniero agrónomo como su papá.

Sabella era diestro, pero “como todos los 10 eran zurdos” aprendió y nunca dejó de patear con la izquierda. Lo probó Bruno Rodolfi, histórico volante central mendocino, diez veces campeón con River. Quedó, claro. Porque era de físico chiquito, pero talentoso. Y pensar que era fanático de Boca y admirador de Rojitas.

Ya era Pachorra, apodo con el que el relator Marcelo Araujo lo bautizó en el Sudamericano Juvenil de 1974 porque le gustaba dormir la siesta. Roberto Perfumo le decía el “Mago”. Fueron 4 años en River y decidió emigrar. No había lugar para Alonso y para él. Ubaldo Rattín, representante del Sheffield United en la Argentina, le ofreció jugar en Inglaterra. Ya le había dicho “no” Mario Zanabria, figura de Boca, y Sabella no dudó. Los ingleses quedaron encantados con su juego después de un Superclásico y lo ficharon.

Con Sheffield se fue al descenso, pero en el año 2000 fue elegido como uno de los mejores futbolistas del siglo por el club del condado de Yorkshire del Sur. A bordo de su talento fue transferido al Leeds United. Jugó 23 partidos y marcó 2 goles hasta que llegó Carlos Salvador Bilardo para convencer a los ingleses de que le dieran el pase por… ¡2 mil dólares!

En Estudiantes no sólo jugó tres temporadas; hizo de La Plata su nueva casa. Allí conoció a Silvana, su señora y madre de dos de sus cuatro hijos en segundas nupcias. Se consagró en el Metropolitano de 1982 y del Nacional de 1983. En 1985 recaló en Gremio y fue bicampeón gaúcho. Regresó a La Plata. Ferro e Irapuato de México marcaron el final de su carrera.

De River se había llevado una amistad grande con Daniel Passarella. Y a Núñez volvió junto al Kaiser como ayudante de campo. Con perfil bajo, también acompañó al entrenador en la Selección Argentina. Fue una revancha personal para Sabella, que no había podido jugar el Mundial ’86. Competía con Diego Maradona y Ricardo Enrique Bochini, ni más ni menos.

Con su amigo también estuvo en el Parma de Italia, la Selección de Uruguay, Monterrey de México, Corinthians de Brasil y de nuevo en River. Passarella optó por la política y se candidateó a presidente en Udaondo y Figueroa Alcorta y Sabella recibió un llamado inesperado, el de Juan Ramón Verón. El papá de la Brujita le hizo un contacto con Estudiantes. Y después de 15 años como segunda guitarra, asumió el rol estelar. Lo que siguió fue una de las páginas más gloriosas de la historia pincha: la cuarta Copa Libertadores en 2009.

Aquel equipo quedó en la historia: Mariano Andújar; Cristian Cellay, Rolando Schiavi, Leandro Desábato, Germán Ré; Enzo Pérez, Rodrigo Braña, Juan Sebastián Verón, Leandro Benítez; Gastón Fernández y Mauro Boselli tocaron el cielo del Mineirao con las manos y bañaron de gloria a Estudiantes ante Cruzeiro. Apostó a la mística y tuvo su resultado. De hecho, la primera charla técnica la dio con una camiseta rojiblanca en la mano.

Sabella le reconoció a Clarín llegar “al Olimpo”. Y qué cerca estuvo de llegar a la cima mundial en Abu Dhabi, nada más ni nada menos que ante el Barcelona de Pep Guardiola. Ganaba con un gol de Boselli. Lo empató Pedro en el minuto 89. En el alargue, cuando la posibilidad de los penales era seria y un premio a tanto esfuerzo, apareció Lionel Messi y clavó una daga que derrumbó las ilusiones platenses.

Maradona dejó la Selección después del Mundial y Sabella pudo darse el gusto de dirigir a Messi y le dio vuelo a los que, por entonces, eran los cuatro fantásticos: Leo, Sergio Agüero, Angel Di María y Gonzalo Higuían. Condujo la mejor versión de la generación de subcampeones. Para Pachorra, Messi era Picasso. De corte progresista, citó a Mahatma Gandhi, Manuel Belgrano, Perón y Saint-Exupery.

Lo esencial era invisible a los ojos, decía el escritor y aviador francés. Sabella escondía detrás de su mirada a un tipo noble, leal. "Personas como vos nos dejan mucho más que glorias deportivas... Sos el orgullo de un equipo con corazón", fue la leyenda del pasacalle que sus amigos le colgaron en la puerta de su casa de Tolosa cuando volvió del Mundial.

Los alemanes le quitaron la posibilidad de subirse al pedestal de César Luis Menotti y el propio Bilardo, uno de sus mentores. Los otros fueron Angel Labruna, su primer entrenador; Valdir Espinoza, el estratega que en Gremio le enseñó que “el fútbol es una lucha por los espacios, el que mejor y más rápido los ocupa, gana”; Rubens Minelli, otro brasileño; Harry Haslan, entrenador en Sheffield; y Eduardo Luján Manera.

Nunca volvió a ver aquella final en el Maracaná que lo marcó. “Quiero creer que es como un acto de defensa del ser humano, de la mente: no lo querés ver de nuevo para no armargarte. Me parece que hay un poco de eso", confesó.

No pudo cruzar el Rubicón, como había dicho después de vencer a Holanda por penales. Julio César había dicho, cuando se metió en el río junto a sus tropas para recuperar Roma, “la suerte está echada”. Sabella lo sabía, por eso no quiso volver a dirigir.

“El día a día es demasiado exigente”, dijo hace dos años, cuando se pudo recuperar de un cáncer. Entonces, aseguró: "Cuando yo estaba peleando para ver si seguía acá con ustedes o me iba para el otro lado, me acordé lo que les decía a mis alumnos, a mis jugadores: 'No pueden dar menos del 100%'. Y si se los pedía a ellos, yo tenía que luchar para mantenerme con vida". Y luchó hasta el final, claro. Hasta que el corazón le falló y dijo adiós.

Fuente: Clarín. 

En Porto Alegre, venció 1-0 a Inter con gol del "Apache", que homenajeó a Maradona. El "Xeneize" dominó en el Beira-Río y pudo haber logrado una diferencia mayor. La revancha será el próximo miércoles.

Con un gol de Carlos Tevez y en una cancha pesada por la gran cantidad de lluvia caída, Boca logró este miércoles una importante victoria como visitante por 1 a 0 ante Internacional de Porto Alegre, en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores.

El "Apache" a los 18 minutos del segundo tiempo marcó la conquista del triunfo "xeneize" y lo festejó luciendo una camiseta de Boca modelo 1981, como la que usó Diego Maradona cuando logró el título en el Metropolitano 1981.

La revancha entre Boca e Internacional se disputará el próximo miércoles en La Bombonera, donde un empate le permitirá al conjunto de la Ribera pasar a los cuartos de final, donde Racing espera por el ganador de la llave.

El partido corrió serio riesgo de no disputarse, debido a que una torrencial lluvia se abatió sobre el estadio Beira Rio que incluso anegó ciertas partes del campo de juego.

El mediocampista se ausentó en la audiencia preliminar de una causa que investiga una agresión a policías locales en un partido disputado en 2016.

El mediocampista de River Plate Nicolás De la Cruz fue declarado en rebeldía y recibió una orden de captura por parte de la justicia de Paraguay, luego de ausentarse este lunes en la audiencia preliminar de una causa que investiga una agresión a policías locales en un partido disputado en 2016.

La jueza Hilda Benítez dictó la medida que pesa sobre territorio paraguayo, al que De la Cruz podría retornar a principios del año próximo si River y Libertad de Paraguay se enfrentaran por las semifinales de la Copa Libertadores.

El periódico paraguayo ABC Color informó que este lunes "debía realizarse la audiencia preliminar para que la jueza Benítez resuelva si hacía lugar al criterio de oportunidad solicitado por la defensa de De la Cruz y al cual el fiscal Juan Carlos Ruiz Díaz se allanó".

"Pero como el uruguayo no se presentó ni justificó su ausencia, la magistrada declaró la rebeldía del mismo y ordenó su captura en el territorio nacional", precisa el periódico.

 

La agresión

En 2016, durante la Copa Libertadores Sub 20, De la Cruz -entonces jugador de Liverpool de Montevideo- agredió a policías paraguayos en el estadio Defensores del Chaco y fue imputado por el fiscal Emilio Fuster.

Tres años después, al regresar al país ya como jugador de River, el mediocampista fue detenido en el hotel Bourbon de Asunción, el día previo a un partido con Cerro Porteño por la Libertadores.

De la Cruz fue posteriormente liberado bajo fianza, pudo jugar ese compromiso y anotó el gol "millonario" en el empate 1-1 que eliminó al conjunto paraguayo del torneo continental.

En un partido heroico, la Academia derrotó a Flamengo por penales. Al igual que en Avellaneda, en el Maracaná el partido terminó 1 a 1.

Racing Club se clasificó este martes por la noche en el estadio Maracaná para los cuartos de final de la Copa Conmebol Libertadores de fútbol al vencer 5 a 3 en definición por tiros penales al vigente campeón, Flamengo, luego de igualar 1 a 1 en los 90 minutos regulares.

La "hazaña" que había pronosticado el entrenador Sebastián Beccacece se cumplió esta noche tras el segundo 1 a 1 de la serie de 180 minutos y un penal atajado por la figura de la cancha, Gabriel Arias, el cuarto de los brasileños.

Arrancó mejor Flamengo. Se convirtió en el claro protagonista del partido desde el inicio con mayor actitud que su rival.

El equipo conducido por el técnico Rogerio Ceni se paró sobre el campo rival y tuvo dos chances claras al inicio, pero no fue efectivo.

Racing perdió la mitad de la cancha, con poca marca, sin generación de juego y sin conexión entre mediocampistas y delanteros.

El delantero y capitán Lisandro López tuvo que bajar a buscar la pelota en varias oportunidades y desde sus pies se vieron los tramos más interesantes de La Academia.

La poca participación de Rojas y Miranda en Racing hizo crecer a Gerson y a Bruno Henríque en el elenco brasileño.

La segunda atapa volvió a mostrar al local como el dueño del trámite del partido, aunque sin tanta claridad como en los primeros 45 minutos.

El empuje del conjunto carioca le hizo generar varias jugadas de peligro, pero se topó con un gran rendimiento del arquero Gabriel Arias, la figura del partido, además de la ineficacia al momento de la definición.

El conjunto dirigido por el entrenador Sebastián Beccacece continuó sin hacerse fuerte en el mediocampo y con poca presencia en el área rival, aunque con un desgaste de su capitán "Licha" López.

Cuando Flamengo parecía que iba a abrir el marcador, La Academia encontró un tanto tras un rebote en los pies del defensor Leonardo Sigali.

De cara al final del partido, el local continuó buscando el gol, pero se encontró con un Racing sólido en defensa y la sobresaliente actuación de Arias.

Sin embargo a los 47:minutos y tras un córner bien ejecutado por Diego, el mediocampista William Arâo, al que luego Arias le detendría el penal decisivo, logró conectar de cabeza para sellar el resultado final y llevar a su equipo a la definición por penales.

Y en esa instancia convirtieron Lisandro López, Matías Rojas, Leonardo Sigali, Carlos Alcaraz y Fabricio Domínguez.

La "Academia" enfrentará en cuartos de final de la competencia al ganador de la llave que conforman Boca Juniors e Internacional de Brasil.

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Síntesis

Flamengo: Diego Alves; Mauro Isla, Rodrigo Caio, Gustavo Henrique y Filipe Luis; William Arâo, Gerson, Vitinho y Everton Ribeiro; Giorgian De Arrascaeta y Bruno Henrique. DT: Rogerio Ceni.

Racing Club: Gabriel Arias; Fabricio Domínguez, Leonardo Sigali, Nery Domínguez, Alexis Soto, Eugenio Mena; Matías Rojas, Leonel Miranda, Héctor Fértoli; Nicolás Reniero y Licha López. DT: Sebastián Beccacece.

Goles en el segundo tiempo: 21min. Sigali (R) y 47min. Arâo (F).

Cambio en el primer tiempo: 43min. Carlos Alcaraz por Reniero (R).

Cambios en el segundo tiempo: 8min. Walter Montoya por Fértoli
, 19min. Joäo Gómez por De Arrascaeta (F), 24min. Pedro por Ribeiro (F), 27min. Lucas Orban por Domínguez
y 43min. Diego por Henríque (F).

Amonestados: Caio y Filipe Luis (F), Mena y Domínguez (R).

Incidencia: Caio (F) fue expulsado a los 17 minutos de la segunda etapa.

Árbitro: Roberto Robar (Chile)

Estadio: Maracaná (Río de Janeiro)