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Igualó 2-2 en La Plata y obtuvo el título número 67 de su historia. Dirigido por Guillermo Barros Schelotto ganó su segundo torneo sucesivo, con récord de liderazgo, 

Saltan los jugadores de Boca en el centro del Bosque platense. Se abrazan, cantan y ríen. No es para menos: acaban de consagrarse campeones. Bastante más: son bicampeones de torneos largos, algo que no sucedía desde 1964-65. Atrás quedó el sufrido empate en 2 con Gimnasia. Quedará para los libros de historia. En la memoria, en cambio, perdurará la manera en que Boca culminó el torneo: sin brillar. Casi sufriendo. Acaso la igualdad ante el Lobo sirva de síntesis. Porque el conjunto de los Mellizos terminó encerrado en su arco, haciendo tiempo, con la mayoría de los jugadores con las medias bajas.

Pero lo muy bueno realizado en el primer semestre del torneo generó un colchón importante, que permitió licencias. Al cabo, Boca es el campeón porque fue el mejor en la temporada.